Para esta nueva entrega de nuestra sección técnica “Valente Solutions” hemos ido hasta la provincia de Bolonia y, más precisamente a Zola Predosa, para descubrir detalladamente cómo está hecho el cerezal de nuestro cliente Daniele Rimondi, propietario de la finca de cultivo Ghisiliera.
La finca de Daniele es nueva, lleva cinco años abierta; tiene los mismos años que el sistema del que vamos a hablar en detalle.
Aquí tenemos un cultivo medio-intensivo de la variedad Sweet de la universidad de Bolonia, para la que elegimos, hace dos años, montar el sistema de cobertura Multi-Shield de Valente.
Daniele nació en el campo, pero su formación de ingeniero electrónico lo llevó a trabajar hasta Londres durante 8 años.
Aunque su pasión por las cerezas nunca le ha abandonado y, en un momento determinado, decidió regresar y tomar las riendas de la finca de su familia.
Por consiguiente, volviendo a nuestro sistema, Daniele nos cuenta que la elección de este tipo de cobertura fue algo al azar, ya que fue uno de los primeros en hacerlo en su zona.
La decisión se tomó tras una visita realizada junto al Consorcio a nuestro campo de prueba, durante la que la sencillez de montaje y la gestión del sistema le asombró enormemente.
Por lo que quiso hacerse inmediatamente con el sistema, a ciegas, sin saber si habría funcionado de verdad o no y, después de dos años, puede afirmar haber realizado la elección correcta, porque los resultados son insuperables.
Los motivos son múltiples en su opinión; ante todo, sin riego, los cerezos están mejor debajo de una lona que fuera, sobre todo, estas variedades que, desarrollan calibres 30+ y que se echarían a perder fácilmente incluso, solamente, con unas gotas de lluvia.
De esta forma, Daniele entra en la plantación de frutales y lo recoge todo, ahorrándose, además, muchas horas de gestión y apertura y cierre del sistema.
Porque el sistema está constituido por lonas de protección antilluvia, que están “partidas” y abarcan la anchura de la distancia entre los postes, o sea 8 metros en este caso.
Cuando finaliza la recolección, todas las lonas se desenganchan y empaquetan como si fuese un fuelle.
La operación es muy rápida, dos personas lo cierran todo en un día y medio; de esta forma, se puede hacer en cuanto se acaba la recolección y mantenerlas a largo plazo.
Por consiguiente, es indiscutible lo prácticas que son, ¿pero la protección de la lluvia es igualmente válida?
La pregunta se plantea sobre todo por el hecho de que las lonas, al estar, precisamente, partidas entre los postes, podrían dejar que el agua entrase y dañase el árbol.
Daniele, que sabe muy bien lo que es la lluvia fuerte, ataja categóricamente esta duda; el agua no entra, porque las lonas van solapadas entre sí y, salvo que llueva horizontalmente, es imposible que algo pueda entrar.
Es más, las lonas partidas comportan grandes ventajas, también, en lo que atañe al viento que, al entrar, puede desfogarse y salir, ejerciendo, por consiguiente, menos esfuerzos sobre el material y toda la estructura, que permanece más estable, minimizando los riesgos de que se rompa.
Daniele nos ha contado haber sufrido 5 torbellinos en este sistema sin daños.
La última curiosidad se refiere a los motivos que le han llevado a elegir Valente.
Daniele nos responde así: “ante todo, he elegido Valente por la innovación, que me ha ofrecido, porque me ha abierto un mundo y, de hecho, en el futuro, seguiremos, sin duda, con el Multi-Shield. Pero, también por la calidad de los materiales y la seriedad, siempre me ha ido muy bien con las entregas también, hasta ahora no hemos tenido problemas y estamos muy contentos.”
Qué más decir... Nos sentimos siempre muy felices y orgullosos de poder ayudar a personas como Daniele, que miran siempre al futuro y obtienen resultados insuperables (¡sus cerezas lo confirman)!
¡Enhorabuena!


















